QUESOS

PRODUCCIÓN Y CONSUMO

El mercado español de queso ronda las 365.020 toneladas anuales y parece estar registrando unos modestos crecimientos durante los últimos ejercicios. El valor total de ese mercado se estima en 2.620 millones de euros. Las dos principales ofertas son las de quesos semicurados, con el 21,3% del total de ventas en volumen y el 25,7% en volumen, y de quesos frescos, con porcentajes respectivos del 29,9% y del 20,2%. Por debajo de éstas aparecen las de quesos fundidos (12% y 9,2%), quesos de oveja (5,1% y 7,6%), quesos tiernos (6,1% y 6,7%), quesos curados (4,9% y 6,8%), quesos de cabra (3,6% y 5,3%), quesos de bola (1,6% y 2%), quesos azules (0,9% y 1,3%) y quesos Emmental y Gruyere (1,2% y 1,3%). El resto de quesos suponen un 13,4% en volumen y 13,7% en valor.

En la distribución organizada, la oferta más consolidada es la de los quesos nacionales de pasta prensada, con unas cuotas del 35,7% en volumen y 42,2% en valor. A continuación se sitúan los quesos frescos (19,9% y 15%), los quesos fundidos (15,6% y 10,9%), las especialidades de importación (12,3% y 14%), los quesos rallados (10,1% en volumen y valor), los quesos de pasta blanca (3,1% y 3,8%), los quesos Emmental y Gruyere (1,6% y 1,5%), los quesos de pasta veteada (1,3% y 2%) y los surtidos (0,2% y 0,4%). Entre los quesos españoles de pasta prensada,los quesos tiernos representan el 36% del total en volumen y el 35% en valor, seguidos de cerca por los semicurados (35,2% y 33,2%) y los quesos curados y viejos (28,8% y 31,9%). En los quesos tiernos son los de tipo Burgos los más aceptados por los consumidores españoles, con el 86,1% del total de demandas en volumen y el 79,6% en valor.

ESTRUCTURA EMPRESARIAL

El sector de las empresas fabricantes y comercializadoras de quesos se ha visto inmerso en un importante proceso de modernización que todavía no ha concluido. Desde un situación caracterizada por el gran número de operadores de carácter artesanal o semiartesanal y con cifras de producción muy reducidas, se está pasando a una realidad más dinámica y competitiva, con algunos grandes grupos que han diversificado sus ofertas, alcanzado unos volúmenes importantes de producción y basan su sostenibilidad en fuerte estrategias de internacionalización.

También han irrumpido con fuerza en el mercado español algunas empresas extranjeras que basan su fortaleza en la importación de importantes partidas de quesos. Esas empresas son grandes compañías alimentarias y, también, algunos especialistas, franceses e italianos fundamentalmente, que están especializados en algunos tipos particulares de quesos. La primera empresa del sector registra una producción de 112.000 toneladas anuales, mientras que la segunda llega a las 42.850 toneladas, la tercera ronda las 38.500 toneladas, la cuarta se sitúa en 37.100 toneladas y la quinta supera las 25.000 toneladas. Entre 10.000 y 24.000 toneladas anuales aparecen otros nueve operadores.

Las marcas de distribución han ido adquiriendo una importancia significativa en este mercado y suponen el 47,9% de todas las ventas en volumen en el libreservicio y el 39,6% en valor. Evidentemente, en los comercios de venta atendida, esos porcentajes son mucho menores y se quedan en el 19,7% en volumen y el 17,8% en valor. En el caso del requesón las marcas blancas controlan el 62,3% de todas las ventas en volumen y en los quesos de importación llegan al 66,4%.

COMERCIO EXTERIOR

La balanza comercial de quesos es muy desfavorable para nuestro país, ya que las importaciones prácticamente triplican a las exportaciones. Así, durante 2014 se importaron unas 247.110 toneladas de quesos, por un valor de casi 920,1 millones de euros, mientras que las exportaciones superaron ligeramente las 74.990 toneladas y se acercaron a los 350,4 millones de euros. Las importaciones provienen en su práctica totalidad de otros países de la Unión Europea, entre los que destacan Francia y Alemania. Únicamente 500 toneladas de otros quesos, por un valor de 4,3 millones de euros, tenían su origen fuera del mercado comunitario.

En el caso de las exportaciones son también otros países europeos los principales mercados de destino, aunque 4.590 toneladas de quesos frescos y 10.550 toneladas de otros quesos se dirigieron hacia países terceros. Las importaciones registraron una disminución interanual del 0,5%, aunque en valor crecieron en casi un 2%. Las exportaciones, por su parte, aumentaron un 15,2% en volumen y un 18,8% en valor. Dentro de las partidas importadas, la más importada es la de otros quesos, con 139.559 toneladas y algo menos de 587,4 millones de euros. A continuación aparecen las de quesos frescos (70.540 toneladas y 188,7 millones de euros), quesos rallados o en polvo (18.630 toneladas y 76,7 millones de euros) y quesos fundidos (18.390 toneladas y 67,3 millones de euros). Entre las exportaciones, también destaca la de otros quesos (33.990 toneladas y 203 millones de euros), seguida por las de quesos frescos (33.770 toneladas y 118,2 millones de euros), quesos fundidos (3.700 toneladas y 14,7 millones de euros) y quesos rallados o en polvo (3.530 toneladas y 14,4 millones de euros).

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Montse Gonzalez