FRUTOS SECOS

El almendro, el avellano, el castaño y el nogal son las tres variedades de frutales de fruto seco que más superficie ocupan en España. Mientras el cultivo de los dos primeros se ha ido reduciendo progresivamente en los últimos años, más en el caso del avellano que en el del almendro, el cultivo del nogal está en auge y actualmente ocupa más de 12.600 hectáreas cuando hace unos años no había ni la mitad. La producción de almendra resultó finalmente superior a la de la anterior campaña, con 198.700 toneladas cáscara. Asimismo, el balance para el sector de la nuez fue negativo un año más en producción ya que no se lograron superar las 12.900 toneladas, casi 1.000 toneladas menos que en 2013. Igualmente, la cosecha de avellana fue peor (se recogieron 13.500 toneladas, 2.000 menos). La producción española de frutos secos resulta muy variable de año en año debido a la incidencia de las heladas, que afectan a la floración y al posterior cuajado del fruto. Este problema no sólo es de España, sino de los principales países productores, lo que determina grandes oscilaciones de precios de las almendras en los mercados internacionales de la almendra y la avellana. Almendras, avellanas y los demás frutos secos se suelen recolectar en el Hemisferio Norte desde finales de verano hasta mediados de otoño. El momento de la cosecha viene determinado en las almendras y otros frutos secos cuando el fruto se abre y deja ver la almendra existente en su interior, que es la capa más interna del fruto.Dentro de esa cáscara dura está la almendra grano que es la verdadera semilla. Las almendras y avellanas pueden comercializarse en cáscara o en grano, pero cada vez va siendo más infrecuente su venta al público en cáscara, puesto que casi toda la cosecha se descascara para reducir peso inútil. Tan sólo las nueces, cuyo descascaramiento suele implicar la rotura de la semilla, se siguen vendiendo tal cual en algunos casos. El rendimiento en grano de la almendra es bajo, del 30% en las variedades de cáscara dura hasta el 40% en las de cáscara blanda o mollares. El principal productor mundial de almendras es Estados Unidos (California y Florida), que precisamente se ha especializado en las variedades mollares. El desarrollo del almendro en Estados Unidos ha sido espectacular y se ha basado en la mecanización y en la utilización de variedades de elevados rendimientos en plantaciones regulares. Además, han conseguido importantes reducciones arancelarias de uno de los principales consumidores mundiales de almendra como es la Unión Europea. Incluso España, donde las importaciones de almendras no eran muy frecuentes, utiliza cada vez más almendra californiana para la elaboración de turrones, mazapanes y bollería. Las variedades más cultivadas en España son las de cáscara dura (planeta, largueta, marcona, comuna, etc.), aunque hay también producción de almendras mollares. Por su lado, las avellanas son un fruto característico de los países de la cuenca del Mediterráneo. Desde Grecia pasaron a Turquía por el este y a Italia y España por el oeste. Turquía es actualmente el principal productor mundial (67%) e Italia es el principal productor comunitario y segundo a nivel mundial. Las avellanas proporcionan mayores rendimientos en grano (45%) que las almendras. En España existen diversas variedades de avellanas (negretas, cordobesas, asturianas, etc.). La producción comercial de avellanas se ha ido reduciendo prácticamente a la provincia de Tarragona debido a que el cultivo es poco rentable. PISTACHOS Y OTROS FRUTOS Además de estas producciones, otro fruto seco que está ganando terreno en los campos españoles es el pistacho. En 2014 la superficie dedicada a este cultivo aumentó un 20%, hasta superar las 4.400 hectáreas en todo el país. Los pistachos son frutos secos que se abren fácilmente, contienen unas semillas de sabor parecido al de los piñones y se utilizan como “snacks”.La mayor parte de los pistachos se importa de otros países mediterráneos y de Oriente Próximo. El cultivo está tomando cierto auge en España, aunque los precios relativamente bajos de los pistachos de importación hacen difícil que cultivo sea rentable. Esta falta de rentabilidad también ha hecho desaparecer prácticamente el cultivo del cacahuete en Valencia, porque la competencia de los países tropicales es muy fuerte. Otro fruto seco tradicional es la castaña, cuya producción mundial se aproxima a los 2 millones de toneladas en grano. En España, la producción en el año 2014 se elevó a 217.000 toneladas cáscara, un 25% más que en el año anterior. En 2013 la producción también creció en un porcentaje similar. La producción de castaña se concentra principalmente en Andalucía y en Galicia y se destina básicamente a la alimentación animal, aunque los frutos más sanos van a la alimentación humana, bien para consumo directo, bien como castañas totalmente desecadas (castañas “pilongas”). También se consume parte de la producción como mermelada de castañas y los famosos “marrón glacés”, que son los frutos cocidos, pelados, embebidos en agua azucarada y glaseados con azúcar. En la Unión Europea, la producción de castañas supera anualmente las 160.000 toneladas. Los principales productores europeos son Italia, Portugal y Francia. Finalmente, piñones, bellotas y cacahuetes son frutos secos de consumo frecuente en España. Los piñones se recolectan en los pinos piñoneros, pero los altos costes de dicha recolección sitúan al fruto tostado y pelado a precios prohibitivos, que tienen muy difícil competir con los piñones que vienen de fuera. A nivel mundial, además de los ya citados frutos secos tienen importancia desde el punto de vista económico el anacardo brasileño, la pecana (nuez americana), la macadamia (australiana y neozelandesa) y el cacahuete o maní (brasileño), etc. COMERCIO Y CONSUMO DE FRUTOS SECOS Los frutos secos se suelen consumir directamente, una vez extraída la cáscara. Una buena parte de la producción de frutos secos se destina a la fabricación de “snacks” y diversos aperitivos, pero también hay un pequeño consumo, cada vez menor, de almendras y otros frutos recubiertos de azúcar (peladillas, garrapiñadas, etc.). Sin embargo, el principal destino de los frutos secos es el industrial. Las industrias turroneras, las de mazapanes, la pastelera y la de bollería absorben cada año cerca de 40.000 toneladas de almendras, de las cuales el 70% son de importación, aunque las mejores calidades de turrón y mazapán siguen utilizando almendras nacionales, básicamente de la variedad marcona. La balanza comercial del sector de los frutos secos suele tener un saldo negativo. Los frutos secos son cerca del 40% del las importaciones del grupo de las frutas. En 2014, las importaciones totales de frutos secos aumentaron tanto en valor como en volumen. Según los datos de Aduanas, se importaron 132.973 toneladas de estos frutos por un valor de 727,5 millones de euros, cuando un año antes se habían comprado en el exterior 123.195 toneladas por 613 millones de euros. Por su parte, las exportaciones también crecieron tanto en valor como en volumen. En 2014 se vendieron al exterior 95.419 toneladas (unas 10.000 más que en 2013) por un valor de 584 millones de euros. De todos los frutos secos, la avellana y la almendra son los que más se comercializan. En España, entre almendra grano y cáscara se exportaron en 2014 unas 59.000 toneladas, al tiempo que se importaron 76.476 toneladas El país de procedencia de la mayor parte de la almendra que llega a España es Estados Unidos, que es quien domina el mercado mundial desde sus producciones de California. Para las avellanas las cifras fueron significativamente inferiores. Así, se exportaron unas 2.676 toneladas con y sin cáscara, prácticamente la misma cantidad en el año anterior, y se importaron 6.578 toneladas. En este caso, el país que más avellana nos vendió fue Turquía. Precisamente, el mercado exterior de la avellana española ha ido perdiendo importancia en los últimos años porque Turquía controla el mercado mundial, programando sus exportaciones y su industrialización. Además de las almendras, importamos anualmente cantidades significativas de nueces (23.328 toneladas en 2014, un volumen ligeramente superior al del año precedente). También Estados Unidos está entre los países a los que más nueces les compra España y otro país netamente importador es Chile. Por su lado, España también exporta pequeñas cantidades de nueces (2.210 toneladas en 2014) que van a parar en su mayor parte al mercado comunitario. Asimismo, entre las exportaciones de frutos secos destacan las partidas de castaña fresca que en el año 2014 se elevaron a casi 15.324 toneladas (unas 2.000 toneladas más), frente a unas importaciones de 3.203 toneladas. Igualmente, el comercio de piñones también es importante ya que anualmente se exportan cerca de 7.000 toneladas y se importaron unas 4.000 toneladas. Otros frutos secos que también importamos en cantidades significativas son los pistachos. En 2014 las importaciones ascendieron a 8.520 toneladas y las exportaciones a solamente 606 toneladas. España importa también anacardos, nueces de Brasil, macadamias y, en general, otras especies que contribuyen a diversificar la oferta de frutos secos en el mercado interior y satisfacer las exigencias de la demanda. En cuanto a las nueces, las almendras son los más ampliamente consumado. Las variedades autóctonas españolas más importantes incluyen Planeta, Largueta y, sobre todo, Marcona, con su sabor suave, jugosidad y sabor fuerte.
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Montse Gonzalez