FRUTAS FRESCAS

Las frutas dulces son aquellas en las que predominan los azúcares y pueden obtenerse bien de cultivos leñosos (frutas de pepita y frutas de hueso) o bien de cultivos herbáceos de ciclo anual: las llamadas frutas-hortalizas. Estas frutas se obtienen a partir de especies herbáceas y también de algunas especies arbustivas (moras de zarza, los arándanos, las frambuesas, etc.). Las frutas-hortalizas cultivadas suelen ser de ciclo anual y hay que plantarlas todos los años, mientras que las frutas del bosque rebrotan cada año. Las frutas-hortalizas suelen ser de tipo pepita, carnosas y más versátiles que las frutas obtenidas a partir de cultivos leñosos. Son frutas de crecimiento más rápido y sus períodos de recolección son amplios. Algunas de ellas, como el tomate, es clasificado directamente entre las hortalizas al carecer de dulzor. Las frutas-hortaliza más extendidas en España son la fresa (con una producción de casi 300.000 toneladas) , el melón (unas 740.000 toneladas) y la sandía  (unas 940.000 toneladas), que suponen casi un 40% de la producción total de fruta dulce aunque se clasifiquen entre las hortalizas muchas veces. Las frutas de pepita son muy sensibles a los cambios climáticos y por eso las cosechas varían mucho de un año a otro. Si no se tiene en cuanta a las frutas –hortaliza, suponen un 30% de la producción de fruta dulce. Las dos principales producciones de frutas de pepita a nivel mundial son las peras (400.100 toneladas) y las manzanas (475.000 toneladas, si incluir las manzanas destinadas a la sidra). Las dos variedades de manzana más extendidas en el mundo son golden y gala. En nuestro país cada vez van ganando terreno otras producciones como la uva de mesa, el níspero o el membrillo. En España, la uva de mesa, o uva para consumo en fresco, tiene una técnica de cultivo distinta de la de la uva para vinificación. Las variedades específicas para mesa (aledo, italia, rosetti, ohanes, napoleón, seedless, cardinal, etc.) suelen cultivarse en vides armadas en parra o tutoradas por un emparrado, a fin de evitar el contacto con el suelo. En algunas variedades se suelen proteger con bolsas los racimos, tanto para evitar cualquier posible fecundación no deseada, como para proteger al fruto. Los nísperos son técnicamente frutas de pepita, aunque presentan una o varias semillas con un aspecto similar a las almendras de los frutos de hueso. Además de estas producciones mayoritarias, en España también hay otras producciones de pepita como el membrillo, al que se dedican unas 1.500 hectáreas y cuya producción se destina principalmente a la industria de cara a la elaboración de carne de membrillo y mermelada. Respecto al comercio exterior de estas frutas, aumentaron en 2014 las exportaciones de pera y manzana, al contrario que en el año precedente. En cuanto a las importaciones, la manzana es una de las frutas que más compramos fuera, si bien en 2014 las importaciones se redujeron, como ya ocurrió en 2013, hasta quedar por debajo de las 200.000 toneladas. Asimismo, las compras internacionales de peras también descendieron hasta quedar en solo 35.000 toneladas. Las producciones de fruta de hueso representan en torno al 30% de la cosecha nacional de frutas dulces y como en el caso de las de pepita, su productividad anual varía mucho dependiendo de la climatología, especialmente en las producciones más tempranas. Los melocotones y nectarinas han diversificado sus períodos productivos, escalonando variedades, desde abril a noviembre. Los albaricoques, en cambio, tienen un período comercial más corto, desde abril hasta mediados del verano, mientras que las cerezas también se escalonan desde abril a octubre. En general son frutas que obtienen buenas cotizaciones si no se estropean por las lluvias. La cosecha de albaricoque se acerca a as 138.000 toneladas, la de cereza y guinda a 108.000 toneladas, la de melocotón a 1.057.000 toneladas, la de ciruela a 231.700 toneladas (26% más) y la de nectarina a 646.600 toneladas (17% más). Respecto al comercio exterior en 2014, las exportaciones de albaricoques, melocotones, nectarinas y ciruelas aumentaron, justo lo contrario que en el año precedente. La exportación de nectarina es la más importante en volumen (467.000 toneladas en 2014) y lleva varios años incrementándose. Otras frutas dulces: Con el resto de la fruta dulce se puede formar un conjunto heterogéneo que podría denominarse de “frutas carnosas” y que representan en torno al 10% de la producción final. En España, las principales producciones son los aguacates, las chirimoyas, los kiwis, los higos y brevas, las granadas y los dátiles. Aunque en el pasado muchas de estas frutas se recogían a partir de árboles diseminados, el grueso de las producciones proviene ya de plantaciones regulares. Los aguacates son frutas tropicales de carne algo untuosa debido a la abundante presencia de lípidos. En los últimos años, el incremento de la demanda ha llevado a los productores de cítricos a plantearse su producción como alternativa. En 2014, al contrario que en años anteriores la producción se incrementó un 4% y superó las 67.200 toneladas. También se incrementaron ese año las exportaciones de aguacate, en consonancia con la tendencia de años anteriores. Por su lado, la producción de higos se redujo un año más y se situó en 28.400 toneladas y la de kiwis, por el contrario, se disparó hasta las 27.700 toneladas, unas 8.000 más que en el año anterior. La producción de kiwi se concentra en el norte de España, en el Principado de Asturias y en Galicia. En 2014 la superficie dedicada a este frutal se incrementó un 43%, mientras que la de higos creció un 13%. Finalmente, la producción de chirimoyas, que se concentra en las costas de Málaga y Granada, se incrementa también de año en año y ya ocupa cerca de 2.400 hectáreas. Granado, níspero y caqui: El granado es un frutal que lleva muchos siglos en España. Extendido por el sureste del país principalmente, la producción se fue abandonando hasta casi desaparecer. En las últimas décadas, el cultivo del granado se ha ido recuperando y en 2014 ya había cerca 4.350 hectáreas, un 17% más que en el año anterior. Además del consumo de la fruta sin preparar, actualmente se comercializan preparados de granada (zumos, etc.). Otro cultivo minoritario es el níspero, que se concentra en el este del país. Este cultivo, que también está creciendo, ocupa ya 1.800 hectáreas en España y cuenta con una marca de calidad reconocida que protege la producción: la Denominación de Origen Protegida Nísperos de Callosa d’en Sarrià. En la línea del níspero está el caqui, una producción minoritaria pero en crecimiento. En 2014, la superficie de caqui creció un 9% y se situó en 13.370 hectáreas. El cultivo del caqui se concentra en la Comunidad Valenciana y cuenta también con una marca de calidad reconocida: la Denominación de Origen Protegida Kaki Ribera del Xúquer. Frutos rojos: España cuenta también con una pujante producción de frutos rojos que año a año se van abriendo paso en la producción agraria. La superficie dedicada al cultivo del frambu esa aumentó un 23% en 2014 hasta alcanzar 1.509 hectáreas. También existe una pequeña producción de arándano y de moral. En cuanto al comercio exterior, las importaciones de este tipo de frutas sumaron 2.160 toneladas en 2014, casi el doble que en el año anterior. Por su lado, las exportaciones ascendieron a 1.643 toneladas frente a las 1.010 toneladas del año anterior. Tanto en las importaciones como en las exportaciones destacaron las partidas de frambuesas y grosellas. Frutos tropicales: Además de los frutos rojos, otros cultivos frutales que se están desarrollando son los subtropicales. La chirimoya ya está asentada en la costa andaluza desde hace muchos años y actualmente se empieza a apostar por otros cultivos como la papaya o el mango. En 2014 España contaba ya con 3.260 hectáreas de mango (un 19% más que en 2013) y con 17 de papaya (67% más que un año antes). Pero si algún fruto tropical lidera el mecado español, este es el plátano. Los auténticos plátanos son unas frutas grandes, harinosas, con poco contenido en azúcares que se suelen comer fritos, cocidos o asados, edulcorados con melazas, azúcar o miel para hacerlos más agradables al paladar. Estos plátanos pertenecen al género Musa paradisíaca, de donde probablemente han derivado otras plantas del género Musa. Sin embargo, dentro de este grupo de frutas la especie más extendida es la Musa sapientium (Musa cavendishi), que supone el 70% de la producción. Sus frutos, más pequeños y más dulces, son las llamadas bananas que una vez alcanzado el climaterio (maduración) resultan perfectamente comestibles de forma directa, hasta el punto de que se trata de la fruta que más se vende en el mundo y que es objeto de mayores transacciones internacionales. En España se optó en su día por el cultivo de plantas de la especie Musa cavendishi, variedad enana. Sin embargo, desde el primer momento en vez de banana se le dio el nombre de plátano canario, que se caracteriza por su bajo porte, que hace que las plataneras enanas sean muy adecuadas para resistir los vientos marinos que azotan los troncos. En españa se producen en torno a unas 365.000 toneladas. El grueso de la producción se comercializó en el mercado nacional, si bien al internacional se destina una buena parte de la misma. Así, en 2014 se exportaron 99.000 toneladas de plátanos (un 23% más que un año antes),mientras que se importaron 260.500 toneladas de plátanos y bananas (un 24% más). En la Unión Europea, la producción total de plátanos y bananas en 2014 rondó las 655.980 toneladas, un volumen superior al producido en el año anterior. Además de España, que aporta el 65% de la producción, también hay producción de bananas en Francia, Portugal, Grecia y Chipre, así como también en Martinica y Guadalupe. La producción comunitaria es muy poca para abastecer la demanda, que en el año 2014 superó los 5,6 millones de toneladas frente a los 5,4 millones de toneladas del año anterior. El país que más plátanos-bananas vendió a la UE fue Ecuador (1,47 millones de toneladas). Finalmente, la producción mundial de este tipo de frutas ascendió en 2014 a cerca de 107 millones de toneladas. Cítricos:Las numerosas especies que forman parte del género “Citrus” proceden de Asia, de las zonas tropicales y subtropicales. Desde allí se distribuyeron por África y el sudeste de Europa, y posteriormente por América, hacia el año 1500. Los cítricos cultivados en el mundo se localizan entre los 40º de latitud norte y 40º de latitud sur, desde la orilla del mar hasta altitudes que sobrepasan los 1.000 metros. En España el límite máximo tolerable es de 400 metros y se localizan a lo largo de toda la costa levantina y parte de la atlántica, desde Tarragona hasta Ayamonte (Huelva). En 2014 había en España 299.478 hectáreas dedicadas al cultivo de los cítricos, un 2% más que en 2013, que se concentraban en el litoral este y suroeste de la península, especialmente en la Comunidad Valenciana (60%), Andalucía (25%), Murcia (10%) y Cataluña (3%). En cuanto a las actividades relativas a la confección y comercialización de los cítricos para su comercio en fresco, ésta se concentra mayoritariamente en la Comunidad Valenciana. El sector de los cítricos abandera las exportaciones de frutas de España tanto en valor como en volumen. En 2013 se exportaron 3,8 millones de toneladas de las que 1,6 eran naranjas, 1,5 mandarinas y el resto limones. En volumen, descendieron con respecto al año anterior las exportaciones de naranja (11%) y mandarina (1%), mientras que las de limones se incrementaron (16%).Las importaciones por su parte fueron menores, especialmente las de limones que descendieron un 36%. La cosecha de naranja dulce fue peor que la de la campaña anterior, pero las de limón, pomelo y mandarina se saldaron con resultados claramente positivos. La producción nacional de cítricos en la campaña 2014/2015 se situó en 6,4 millones de toneladas, ligeramente por debajo de la campaña pasada. De esta producción, el grueso (3,17 millones de toneladas) correspondió a la producción de naranja dulce, un cultivo que en las últimas campañas había ido perdiendo peso en favor de las mandarinas. Éstas últimas alcanzaron una producción de 2,14 millones de toneladas (ligeramente por encima de la campaña anterior) y los limones llegaron a 911.500 toneladas, 100.000 toneladas más según los datos del Ministerio de Agricultura, que cambió en 2014 su fórmula para calcular estas cosechas. Igualmente, otros cítricos minoritarios como los pomelos consiguieron de nuevo un buen resultado en 2014, con 79.400 toneladas, un 46% más que en 2013. En los últimos años la producción de cítricos en España ha experimentado una gran transformación varietal. Actualmente ya casi no quedan naranjas sanguinas y también han desaparecido otras variedades muy prometedoras, al tiempo que han surgido otras nuevas con mucha fuerza, como es el caso de la naranja lane late. Las mandarinas clásicas, aunque tienen un sabor y un aroma superiores a las nuevas variedades en satsumas y clementinas, tienen el inconveniente de tener pipas, lo cual comercialmente resta mérito a estas frutas. La gran versatilidad de estas frutas permite escalonar las fechas de recolección. Cada vez se buscan más en España variedades muy tempranas y muy tardías, para no coincidir con los envíos de Marruecos e Israel. El auge de las mandarinas obedece, en parte, a que no tenemos tanta competencia como en naranjas y que las mandarinas se venden bien porque tienen pesos pequeños y se amoldan a la economía familiar. La producción de limones también ha experimentado un importante auge en España gracias al mercado exterior. La posición geográfica española permite anticipar las cosechas a las de otros países mediterráneos, sin tener que adelantar las recogidas. Dentro de la Unión Europea, España es la gran productora de cítricos. En la campaña 2014 eran españoles el 57% de las naranjas, el 58% de los limones y el 69% de las clementinas (satsumas y mandarinas incluidas) de la Unión Europea. Las cosechas de cítricos comunitarias fueron ese año muy inferiores a las del año anterior en el caso de las naranjas y las mandarinas, y superiores en el de los limones. Si bien la mayor parte de la producción de naranjas y mandarinas se destina al consumo en fresco, cerca de 1,6 millones de toneladas de estas frutas van a otros usos entre los que destaca la industria de zumos. En España hay variedades de naranjas que dan poco rendimiento en zumo (las navel, del 30 al 35%) por lo que se buscan las blancas selectas y comunes que sí dan buenos rendimientos (alrededor del 40-42%). Lo mismo ocurre con las mandarinas clementinas (40% de zumo) y con los limones comunes (25% de zumo) frente a otras mandarinas (33%) y limones selectos (verdelli y primofiori, 20%).Además, anualmente en torno a 50.000 tone ladas de mandarinas, en su mayoría satsumas, se destinan a la industria de gajos en conserva y generan en torno a 40 millones de euros. Prácticamente el 95% de la producción de gajos en conserva se exporta, pues en España el consumo es muy minoritario. También una pequeña parte de la producción de naranjas se destina, junto con los destríos, a elaborar mermeladas, jaleas, confituras y cortezas para la pastelería. Finalmente, una de las producciones más singulares derivadas de los cítricos es la mermelada de naranja amarga, que se obtiene a partir de cortezas de esta fruta y que tiene mucho más éxito en Reino Unido que en el mercado español.
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Montse Gonzalez