PRODUCCIÓN DE CAFÉ

El mercado español del café se situó en el último ejercicio computado en unas 129.180 toneladas, lo que supuso una reducción interanual del 2,5%. De esa cantidad, el 90,6% está compuesto por cafés tostados, mientras que el restante 9,4% constituye el porcentaje de los cafés solubles. En la distribución organizada, los cafés molidos acapararon el 54,4% de todas las ventas en volumen y el 29,5% en valor. A continuación aparece el café descafeinado, con cuotas del 18,2% y el 17,5% respectivamente. Los monodosis, que constituyen el segmento más dinámico de este sector, presentan un porcentaje del 11,3% en volumen, aunque en valor su importancia crece hasta el 34,6%. Por debajo de estas grandes ofertas, aparecen los cafés solubles (8,2% en volumen y 13% en valor), el café en grano (5% y 3%) y los sucedáneos de café (2,7% en volumen y 2,4% en valor). Dentro del café tostado y atendiendo en exclusividad a los consumos domésticos, los cafés naturales suponen el 42,7% de todas las ventas, seguidos por los cafés mezcla (39,1%), los descafeinados (17,3%) y los torrefactos (0,9%). En el caso de los consumos en el canal de restauración y hostelería, los cafés más utilizados son las mezclas (54,1%). A continuación se sitúan los cafés naturales (31,9%), descafeinados (13%) y los torrefactos (1%). Todas las partidas de cafés tostados y solubles registraron pérdidas durante el último año y únicamente las cápsulas monodosis registraron un comportamiento muy dinámico y positivo. Sus tasas de crecimiento interanual fueron del 17% en volumen y del 16,5% en valor, consolidando un lustro de crecimientos sostenidos. En la actualidad, las ventas de monodosis en el libreservicio rondan ya los 746 millones de euros. El auge de las monodosis, los efectos de la crisis y el auge de productos alternativos, como tés e infusiones explican la reducción de los volúmenes de café comercializados.

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Montse Gonzalez