Prepara tus sentidos para descubrir un tesoro escondido en el corazón de la Ribeira Sacra lucense. La Granxa Casa da Fonte, en el municipio de Pantón (Lugo), no es una granja cualquiera. Es un proyecto pionero certificado en producción ecológica, un santuario donde la filosofía foodie se encuentra con la sostenibilidad real, ofreciendo productos lácteos, carnes de cerdo, gallinas y pollos criados bajo un manejo regenerativo y en pastoreo constante. Más…
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Xosé Freire: El Visionario del Pastoreo Integral
Al frente de esta revolución agroecológica que es Casa da Fonte está Xosé García Freire, un ingeniero agrónomo que, en 2011, dio un giro radical al destino de la explotación familiar. Su lema es simple pero poderoso: los animales, una vez fuera del establo, nunca vuelven a entrar.
Este compromiso total con el bienestar animal y el pastoreo ha transformado el antiguo establo en un moderno obrador. Aquí es donde la leche de vacas que se alimentan 100% a pasto se convierte en delicias gourmet: leche entera y desnatada, nata fresca, mantequilla artesanal, yogures cremosos y quesos con carácter propio. ¡Una delicia que sabe a campo!
Un Terroir Extremo, una Calidad Excepcional
Situada en el Valle de Lemos, la granja desafía un clima de extremos: veranos tórridos que superan los 40º C e inviernos de heladas intensas y nieblas persistentes. Este terroir único y desafiante moldea la vida de los animales y, por ende, el sabor de sus productos.
Manejo Regenerativo: El Arte del Pastoreo
La clave de su éxito reside en el manejo. Las vacas rotan entre 3 y 4 parcelas de praderas naturales diversas cada día, cerradas con cercas eléctricas para optimizar el pasto. Este sistema de pastoreo rotacional permite tiempos de reposo adecuados del suelo (de 1 a 6 meses, según la estación), asegurando una regeneración constante de la tierra y una fertilización natural perfectamente distribuida. Incluso en los meses más fríos, el heno se aporta directamente en el campo.
Innovación Móvil en la Granja
La eficiencia y el respeto por el entorno alcanzan su máxima expresión con la sala de ordeño móvil. Las vacas son ordeñadas in situ, en las propias parcelas, minimizando el deterioro del suelo y optimizando la logística.
El mismo principio se aplica a las aves:
- Gallinas de puesta: Viven en un gallinero móvil que se desplaza semanalmente.
- Pollos de carne: Se manejan en pequeñas casetas que se mueven a diario.
Este sistema no solo garantiza animales felices y sanos, sino que también produce alimentos de una calidad premium, cargados de nutrientes y con una huella ecológica mínima.




