La Indicación Geográfica Protegida (IGP) «Castaña de Galicia» es un sello de calidad que ampara y certifica las castañas producidas, transformadas y elaboradas en la Comunidad Autónoma de Galicia. Es la única castaña en España reconocida con este sello, lo que garantiza su origen y el cumplimiento de estrictas normas de calidad.
Características del Producto Amparado
Las castañas certificadas por la IGP «Castaña de Galicia» deben cumplir con propiedades organolépticas específicas:
- Color: Marrón claro y brillante.
- Pericarpo: Fino.
- Epispermo (membrana): Fino, que penetra ligeramente en la semilla y se separa fácilmente al pelarlas, lo cual es una característica muy valorada.
- Sabor: Dulce.
- Textura: Firme, no harinosa.
Zona Geográfica y Producción
El ámbito geográfico de la IGP comprende la totalidad del territorio de la Comunidad Autónoma de Galicia. Esta amplia área responde a condiciones óptimas de suelo (preferentemente ácidos, a partir de materiales graníticos, esquistos o pizarras), pluviometría e hipsometría (zonas montañosas con cierta humedad) que son ideales para el cultivo de castaños de calidad.
Comercialización y Control
Las castañas se comercializan en fresco, en envases de red, rafia o arpillera de diversos pesos (desde 500g hasta 25 kg). También pueden ser congeladas para ampliar su periodo de conservación.
Cada envase debe llevar una etiqueta comercial y una etiqueta propia de la IGP con el logotipo oficial, garantizando su trazabilidad y origen.
El control y la certificación son gestionados por el Consejo Regulador de la IGP Castaña de Galicia y supervisados por el Instituto Galego da Calidade Alimentaria (INGACAL), dependiente de la Xunta de Galicia.
Para conocer más detalles sobre el pliego de condiciones de la IGP, se puede consultar la documentación oficial disponible en el sitio web del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.

