La Festa dos Botes es una de las celebraciones más antiguas, singulares y gamberras de Arzúa. A diferencia de la institucional Festa do Queixo, esta es una festividad de origen pagano, espíritu irónico y gestión eminentemente juvenil.
Se celebra en el mes de agosto y el objetivo es el de toda fiesta, pasárselo bien. La evolución de este evento hasta nuestros días en los que el afán ya no es tan provocador como los fines de sorna y excesos en contra de los valores católicos, ha llevado a marcar esta fiesta como un evento en el que la música es el plato principal. Conciertos, charangas, pasacalles y diversidad de actividades de entretenimiento forman parte del programa del fin de semana festivo en el agosto de Arzúa.
Información para 2026
- Fechas previstas: Se celebra tradicionalmente el segundo fin de semana de agosto.
- Ambiente: Es una fiesta que apuesta por la cultura gallega, el orgullo rural y la música, alejándose de los circuitos más comerciales.
Actividades Tradicionales
Lo que hace única a esta fiesta son sus juegos y rituales satíricos:
- Lanzamiento de pucheros (botes): Un concurso de puntería y fuerza donde se lanzan recipientes de barro.
- Xogo da Moca: Una adaptación etílica del juego de la oca. Los participantes recorren los bares locales y las «casillas» se traducen en consumiciones.
- Música y Cultura: El programa suele incluir conciertos de bandas gallegas emergentes, sesiones de arte urbano, pregones satíricos y animación de calle con gigantes y cabezudos.
- Suelta de vaquillas: Históricamente formaba parte del programa, aunque en las ediciones más recientes la asociación organizadora, Xuventude Arzuá, ha priorizado la música y la participación popular.
Recomendación para el Turista
Si visitas Arzúa durante la Festa dos Botes, la experiencia es de lujo bohemio y auténtico.
- Alojamiento: El 1930 Boutique Hotel es la mejor opción, ya que estarás en el epicentro de la fiesta pero con el aislamiento necesario para descansar.
- Gastronomía: Durante estos días, el comercio local se vuelca con la decoración de «botes». Es el momento ideal para pedir una mesa exterior en Casa Nené y observar el bullicio de la juventud local desde una posición privilegiada.

