El Castro de San Millao es un antiguo asentamiento arqueológico situado en una colina de 696 metros. Fortificado con murallas, fosos y estructuras defensivas, el castro data de los siglos I a.C. al II d.C. Su posición estratégica, rodeada por el valle del Río Picho, le confiere una majestuosidad singular.
Junto al Castro de Saceda, es uno de los dos yacimientos castreños destacados en la región. Sus defensas, como las piedras hincadas verticalmente, ofrecen una visión única de la fortificación antigua, revelando la historia y el misterio de este impresionante sitio.


