Los balnearios son establecimientos de salud y descanso que utilizan aguas minero-medicinales declaradas de utilidad pública para realizar tratamientos terapéuticos o de relax.
A diferencia de un spa (que usa agua del grifo tratada), un balneario debe estar situado justo donde nace el manantial, ya que sus aguas tienen propiedades químicas específicas (azufre, hierro, magnesio, etc.) que ayudan a curar o aliviar dolencias.
Sus 3 pilares fundamentales:
- Agua Curativa: El agua sale de la tierra a una temperatura y con una composición mineral que no se puede replicar artificialmente.
- Control Médico: Cuentan con un equipo médico que supervisa los tratamientos (baños, chorros, inhalaciones o lodos).
- Alojamiento: Casi todos son hoteles (muchos de estilo clásico o «Belle Époque») donde puedes quedarte varios días para completar un «cura» de aguas.


