La Torre del Homenaje de Viana do Bolo, declarada Monumento Histórico Artístico en 1949, es el único remanente de la fortaleza medieval que dominaba la región. Construida inicialmente en el siglo IX para defenderse de los árabes, fue reconstruida en 1180 por orden del rey Fernando II tras la repoblación de la zona. La torre sufrió varios ataques y fue reconstruida nuevamente en el siglo XV, convirtiéndose en un lugar importante durante el reinado de Felipe II y el marquesado de Pedro Pimentel. En el siglo XIX, fue escenario de las guerras carlistas.
Actualmente, esta torre de 33 metros de altura, con su estructura medieval y detalles arquitectónicos, alberga el Museo Etnográfico de Viana do Bolo y una sala de exposiciones con obras de Sofía García Mares y Nelson Zumel.
Este es el edificio más representativo no solo del casco urbano de Viana do Bolo, sino de todo el municipio en su conjunto.




