Gastronomía de Ceuta

Aunque Ceuta perteneció a Portugal durante doscientos cincuenta años y eso se nota en su gastronomía, la proximidad andaluza (especialmente gaditana y malagueña) y la vecindad con Marruecos han dejado en la cocina ceutí su impronta de sabores, aromas y colores características de una gastronomía variada, a medio camino entre la andaluza y marroquí.
En Ceuta se impone la cocina marinera, donde juega un papel importante como ingrediente el pescado desecado (como el volaó o el bonito), aunque también se consume en guisos o frituras. Sus costas también proporcionan mariscos de roca de alta calidad.
Un plato típico de la zona es un guiso a base de atún bala con el comino, el ajo triturado, patatas, tomates, pimientos y cebolla. Otros incluyen el bonito de almadraba, el pastel de bonito y la caballa. El llega a la mesa en cazuela unas pocas horas después de haber sido capturado , con un sofrito de pimientos y cebollas en una salsa de tomate enriquecida con especias molidas que le aportan un sabor exótico de raíces morunas y lo hacen difícil olvidar. El pastel de bonito ceutí se hace al baño María, desmigado bien el pescado y mezclándolo con lechuga, huevo cocido, pimientos morrones y miga de pan. Bien picado todo, se sazona con pimienta negra y blanca, se cuaja con huevos batidos y se adorna con mahonesa, pimientos morrones en tiras, alcaparras o aceitunas.
La caballa a la Mar Chica se prepara con rodajas de caballa, de unos tres centímetros de grosor, que se ponen en una cazuela de barro junto con zanahorias, cebollitas, vino blanco, aceite, azafrán, vinagre, pimientos, comino, laurel y sal, dejando que se hagan lentamente.
El estofado de melva es un plato típico marinero que, a pesar de la distancia, está emparentado con el marmitako, aunque tiene importantes diferencias que le dan una especial personalidad, como son el comino, los ajos machacados y el caldo del que se parte, que es el utilizado para la cocción de las pieles y espinas del pescado, cuidadosamente colado. El plato es delicioso, con sabor a mar, no excesivamente cocido, para evitar que la melva se reseque y pierda el atractivo de su agradable textura. Patatas, tomates, pimientos, cebollas y aceite de oliva conforman el resto de los ingredientes con los que se cuece el pescado y que le aproximan en su resultado final al plato vasco.
Ya en el interior destacan los pinchos morunos preparados a base de pierna de cordero marinada durante un par de día en aceite, zumo de limón, cebolla, sal, perejil fresco y otras especias como  cayena, pimentón, alcaravea, nuez moscada, curry, cilantro, cúrcuma orégano y comino. Estos son cortados en dados e insertados en brochetas metal en los que son asados.

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Montse Gonzalez