D.O. JEREZ-XÉRÈZ-SHERRY

Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, ambas situadas en la provincia de Cádiz, son dos Denominaciones de Origen diferentes pero que comparten los mismos viñedos y el mismo Consejo Regulador, creado en 1933. También comparten un estilo similar y muy antiguo de elaboración del vino basado en el sistema de Soleras y Criaderas, un método dinámico de envejecimiento en botas (barriles de roble) que permite a los vinos jóvenes tomar las características de los más viejos.
Jerez ha exportado sus vinos desde la época de los romanos y en la actualidad se mantiene como uno de los vinos españoles más exportados a todo el mundo, con presencia en más de medio centenar de países. Buena parte de su enorme éxito comercial a nivel internacional se debe a la dilatada vocación exportadora de las casas del Marco de Jerez, la amplia diversidad de tipos que ofrece y su adaptación a las preferencias de consumo de cada mercado, así como a la calidad excepcional que aporta un sistema de elaboración y envejecimiento únicos.

  • Denominación
  • historia
  • Crianza
  • Tipos de vinos

Existen archivos y manuscritos que señalan la existencia de viñedos en Jerez desde la época de la ocupación musulmana, al comienzo del siglo VIII. Sin embargo, se sabe también que los fenicios fundaron la ciudad de Gadir, actualmente Cádiz, posiblemente en el mismo lugar donde se sitúa hoy día, en el año 1.100 a.c. y que ya entonces los vinos se exportaban desde su puerto. Algunas fuentes sugieren que los vinos se producían en una zona fértil alrededor de Gadir. Por lo tanto, el origen de la viticultura de Jerez hay que buscarlo en los fenicios, pueblo del otro extremo del Mediterráneo que trajo consigo el cultivo de la vid al sur de España, en torno al año 1.000 a.c. .El nombre de la denominación Jerez parece provenir del nombre dado por los griegos a la ciudad, Xera, que significa “tierra seca”. Ya durante la época romana, en la que Jerez pasó a llamarse Ceret, hay archivos que recogen la salida en barcos de millones de ánforas de vino camino de Roma, y es entonces cuando el Vinum Ceretensis empieza a ser auténticamente conocido y apreciado fuera de nuestras fronteras.
Desde 1264, con la reconquista de la ciudad por Alfonso X el Sabio, Jerez, rebautizada como Xeres, se convirtió en frontera entre la España musulmana y la cristiana. De ahí el nombre de Jerez de la Frontera.
El vino original de Jerez fue probablemente un producto de gran fuerza elaborado a partir de las uvas MalvasíaMuscat, vides importadas de Grecia. Su elevada graduación alcohólica fue decisiva ya que permitió que el vino se conservase bien, evitando así que se convirtiese en vinagre durante su traslado en las ánforas.
A partir del siglo XII empieza a enviarse a Inglaterra, por eso los ingleses, siempre tradicionales y principales consumidores de estos vinos, lo conocen como el nombre árabe de la ciudad, Seris o Sherish, que por derivación fonética se conoce actualmente como Sherry. A finales del siglo XVI, los Sherry-sack, se consideraron los mejores vinos del mundo, una reputación que fue creciendo sobre todo en el norte de Europa hasta 1850. El nombre “sack” procede de la forma española “saca”, en francés llamada “tirage” y que significa sacado del barril.
En el último cuarto del siglo XIX se produjo la gran explosión en la exportación del Sherry, con las bodegas de Jerez trabajando al máximo para poder hacer frente a la gran demanda de los países del norte, especialmente Holanda e Inglaterra, que todavía hoy continúan siendo los dos mayores mercados. Curiosamente, esta fue la época en la que la filoxera destruyó muchos viñedos europeos y algunas bodegas fueron a la bancarrota antes de la replantación de la viña en el siglo XX. No obstante, la recuperación de tan devastadora enfermedad de la vid fue especialmente rápida en la región, porque cuando llegó a los viñedos de Jerez ya se conocían sobradamente las formas de combatirla.
Entre 1944 y 1979, las exportaciones aumentaron de 135.000 a 1.500.000 de hectolitros. Sin embargo, en los años 80 descendieron hasta la mitad y en la actualidad se sitúan alrededor de los 700.000 hectolitros. Pero como contrapartida, el valor de los vinos es mucho mayor que en 1979.

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Montse Gonzalez