D.O. CAVA

El Cava, como el champán, es un vino espumoso elaborados ambos del mismo modo, a partir del tradicional ‘métho de champenoise’ , y después del champán es el espumoso más vendido del mundo.
El término Cava proviene de la palabra empleada para designar las cuevas donde tradicionalmente se ha elaborado. El cava es una de la excepciones a la regla en cuanto a la inclusión de la mención “Denominación de Origen” en sus etiquetas. La simple indicación de la palabra Cava lleva implícito su origen y no es necesaria una referencia geográfica específica. El área de cultivo permitida incluye 160 términos municipales situados en siete Comunidades Autónomas donde la localidad catalana de Sant Sadurní d’Anoia, al sur de la provincia de Barcelona, provincia de la Comunidad Autónoma de Cataluña, concentra la mayor producción (el 85%) del Cava. Las bodegas especializadas en su elaboración lo han producido con fines comerciales desde finales del siglo XIX y hoy en día se encuentran muy mecanizadas. Como ejemplo de su evolución cabe destacar que el giro mecánico de las botellas del vino espumoso fue inventado aquí.

  • DENOMINACIÓN
  • HISTORIA
  • PROCESO
  • TIPOS DE VINOS

Lluís Just i Villanueva (1834-80), un enólogo de Madrid, fue el creador de las principales bases sobre las que elaborar las diferentes clases de vinos espumosos de calidad en el Laboratori de l’Institut Agricola de Sant Isidre, en Barcelona. También trabajó como director técnico para uno de los productores pioneros, Agustí Vilaret i Centrich (1820-1903), de Blanes, Girona. Just experimentó con uvas Pinot Noiry Chardonnay procedentes la región francesa de Champagne, en el norte de Francia, así como con otras variedades nativas.
Otros pioneros fueron Francesc Gil, Miquel Esquirol y Josep Raventós i Fatjo (1824-85), quien fue el primer productor en elaborar Cava y obtener un éxito comercial. Su hijo Manuel perteneció al grupo de viticultores de Sant Sadurní d’Anoia que experimentaron con este vino espumoso con el fin de compartir los resultados. Concluyeron que era necesario construir bodegas específicamente diseñadas para la producción de Cava, utilizar uvas procedentes de las zonas más frías y fabricar botellas más robustas que pudieran resistir la presión.
Josep Raventós i Fatjó fue el primero en realizar las inversiones necesarias para cumplir estos tres requisitos, convirtiéndose de este modo, en 1872, en el primer productor que elaboró Cava de forma no artesanal. Posteriormente, otros viticultores siguieron su ejemplo durante las dos siguientes décadas. Los beneficios no se hicieron esperar, sobre todo desde que la filoxera destruyó los viñedos de la región francesa de Champagne.
Desde 1877, el xampán español, tal y como se llamaba entonces, reemplazó al champán francés en la corte española. En 1883 se acordó no emplear el término xampán y comenzó a llamarse vino espumoso. Cuando Cataluña fue también atacada por la filoxera, Marc Mir i Capella, un productor de Sant Sadurní d’Anoia, descubrió que era posible injertar las vides con rizomas americanos, un ejemplo que fue rápidamente seguido por otros viticultores locales, lo que permitió a los fabricantes de Cava experimentar una rápida recuperación.

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Montse Gonzalez