BOVINO (VACUNO)

El sector de vacuno de carne español representaba en 2014 el 15% de la Producción Final Ganadera y el 5,7% de la Producción Final Agraria. La producción de carne de vacuno ocuparía el tercer lugar en volumen (tras la carne de ave), con el 10% de la producción nacional de carnes, si bien en esta especie España está más alejada de los puestos de cabeza de la producción mundial, liderada por EE.UU. y Brasil. El número de animales sacrificados en 2014 alcanzó 2.180.607 cabezas, lo que supone un descenso del 2% respecto a 2013. España representa el 8% de la producción europea, por detrás de Francia (20%), Alemania (15%), Italia (13%) y Reino Unido (12%). En 2014 el total de las exportaciones de carne y despojos de vacuno superaron las 143.000 toneladas. Dentro de las producciones ganaderas, el sector del vacuno de carne es el tercero en importancia económica en España, por detrás del sector porcino y del vacuno de leche. Igualmente, ocupa el quinto puesto en importancia productiva en el conjunto del sector agrario de la Unión Europea. Los censos de vacuno crecieron hasta 2004 y después comenzaron a bajar. A lo largo de 2014, España mantuvo el quinto lugar en el conjunto de la Unión Europea en cuanto a censo y producción de la carne de vacuno, por detrás de países con una larga tradición en este sector como Francia, Reino Unido o Alemania que ocupan las primeras posiciones. Por regiones la mayor cabaña ganadera se encuentra en Castilla y León (21,3% en el año 2014), seguida de Galicia (15,4%), Extremadura (12,9%), Cataluña (9,8%) y Andalucía (8,6%).  A finales de 2014 el censo total de vacuno (incluidas vacas) ascendía a algo más de 6 millones de animales.
En los últimos años se ha producido una inversión de edades y actualmente los animales del vacuno jóvenes son ya el 50% del total. En 2014 la producción de carne de vacuno descendió de nuevo, al igual que en 2013. El número de animales sacrificados en 2014 alcanzó 2.180.607 cabezas.
El sector de vacuno de carne está integrado por dos grandes subsectores: el de las vacas madres y el de cebo. A diferencia de la Europa del norte, donde son frecuentes las explotaciones de ciclo cerrado, en España las dos fases se dan en explotaciones diferentes y de localizaciones geográficas normalmente alejadas. La etapa o fase más cara y delicada es el de la vaca de cría o vaca nodriza como normalmente se denomina a las hembras reproductoras en el argot comunitario, que adquieren este nombre por el hecho de amamantar a los terneros que paren, sin someterse en ningún momento al ordeño. El objetivo de producción de este sector de las vacas nodrizas es suministrar terneros para la producción de carne. En este grupo de vacas destacan las razas autóctonas españolas (avileña-negra ibérica, asturiana de los valles y asturiana de la montaña, morucha, retinta y rubia gallega) aunque también existen razas importadas como la charolesa y limusine y los cruces de éstas con las razas autóctonas. Las vacas nodrizas se localizan fundamentalmente en las CC.AA. de Castilla y León, Extremadura y Andalucía, seguidas por Galicia, Asturias y Cantabria. En estas seis CC.AA. se asienta el 82,5% del censo. La producción se localiza en tres zonas: Dehesas del oeste y suroeste, Galicia y áreas de Montaña (Cantábrico, Pirineos, Sistema Central y Sistema Ibérico). Salvo en la zona de dehesa, las explotaciones suelen contar con un número bajo de animales (15 – 16 de media). En todos los casos, alimentan el ganado con los recursos propios de la explotación y complementan con paja y sus propios forrajes conservados y algo de concentrado, en determinados meses del año en los que los recursos pastables se han agotado.
Las explotaciones de cebo, en cambio, son totalmente intensivas y salvo en zonas concretas como pueda ser Galicia, no cuentan con superficies forrajeras para hacer esta fase y la alimentación se realiza con piensos compuestos en los que los cereales son mayoritarios. Los grandes cebaderos se ubican en zonas próximas a concentraciones de población como Madrid o Barcelona, de ahí que destaquen zonas puntuales de gran producción como Lérida, Toledo o Segovia. El aumento del censo del ganado vacuno en España ha sido claramente a favor de las vacas nodrizas que representaban en el año 2007 el 70% de las vacas madres.
En cuanto al consumo de carne en España, éste se está estabilizando en los 12-13 kg por habitante y año, muy por debajo del consumo de otras carnes, como la de pollo o la de cerdo. En 2014 continuó la línea descendente en el consumo de los últimos años, en la que tiene mucho que ver la actual coyuntura económica. Después de Galicia, las zonas de España en las que más se consume esta carne certificas son el Levante (Comunidad Valenciana y Murcia), Cataluña y Madrid. Tradicionalmente, en España el número de animales sacrificados de edad inferior a 8 meses es menor al del resto de países comunitarios ya que apenas existe demanda de consumo de terneros de carne blanca. Asimismo el número de animales sacrificados en edades avanzadas o castrados es poco significativo, mientras que en otros países de la UE supone hasta el 8% de su sacrificio.
En 2014 el total de las exportaciones de carne y despojos de vacuno superaron las 143.000 toneladas, un 3,3% más que en el año anterior. A pesar de este aumento, las ventas al exterior descendieron ligeramente en valor. El grueso de las exportaciones de vacuno españolas fueron a parar a la UE, principalmente a Portugal y Francia. En cuanto a las importaciones, en 2014 se contabilizaron 108.559 toneladas de carne de vacuno fresca y congelada, lo que supuso un incremento del 1,1% respecto a 2013. La mayor parte de las importaciones de carne procedió de la UE, con países como Polonia y Alemania a la cabeza. También en 2014 se incrementó la importación de animales vivos de la especie bovina, mientras que las exportaciones descendieron.
En la Unión Europea, la producción de carne de vacuno aumentó en volumen un 1,5%, mientras que los precios bajaron un 5,2%, según los datos de la Comisión Europea publicados a efectos de calcular la renta agraria. El sector del vacuno representaba en 2014 el 7,6% de la Producción Final Agraria de la UE y los países con mayor producción en ese año fueron Francia (24%), Reino Unido (14%) y Alemania (11%). Las exportaciones de carne de vacuno de la UE crecieron en 2014 un 23% y Rusia volvió a ser el principal destino de estas carnes, a pesar del veto impuesto a mediados de año. En total, la UE exportó 559.320 toneladas, de las que casi 97.000 correspondieron a las compras desde Rusia.

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Montse Gonzalez