The olive tree and its history

El olivo, árbol de la familia Oleaceae, uno que comprende 30 géneros y 600 especies.

El olivo cultivado pertenece a la especie Olea europea.

Su origen se encuentra en el olivo silvestre o acebuche, un arbusto espinoso con pequeños frutos que crecían de forma natural en Asia Menor. Fue durante la Edad del Cobre cuando se seleccionó una variedad de frutas grandes, carnosas en el Cercano Oriente a partir de un híbrido entre las aceitunas africana y oriental, hasta convertirse en lo que se conoce hoy como el olivo cultivado. Posteriormente el olivo se extendió hacia el oeste en Europa desde Mesopotamia. Los fenicios se los llevaron a las islas griegas y la Península Helénica. A partir de ahí se trasladaron a Italia y, desde el siglo 6 a.C en adelante, en toda la zona del Mediterráneo, incluyendo Trípoli y Túnez. Así, a España fue traído por los fenicios (en el S.XI a.C.) y los griegos, pero fue bajo el dominio romano cuando el cultivo se hizo ampliamente extendido y mejorándose las técnicas de producción.

Los árabes contribuyeron aún más a la evolución del olivo; de hecho, su nombre, aceite, proviene del árabe “al-Zeit ‘(zumo de la aceituna). Hoy en día el aceite es una parte fundamental de nuestra dieta nacional, y junto con el pan y el vino, uno de los pilares de la “Dieta Mediterránea”, considerada Patrimonio de la Humanidad.

Siendo un árbol mediterráneo, el olivo se ha adaptado bien a las condiciones climáticas severas, como la sequía y las temperaturas extremas, y su cojinete y el rendimiento están estrechamente ligado a las condiciones externas. Por encima de todo lo que necesita mucha luz solar. La geografía de España y el clima, con extensas laderas de las montañas, inviernos templados o fríos y veranos largos y calurosos, son ideales para el cultivo del olivo, por ello es la reserva de olivos más importantes del mundo, siendo el más característico de las especies de árboles mediterráneos.

Hay aproximadamente 300 millones de olivos en España (que abarcan el 25% de la superficie cultivada en todo el mundo), la mayoría de los cuales están ubicados en Andalucía (60%), donde extensos campos de olivos crecen junto a encinas y alcornoques en amplias llanuras o junto a los bosques de pino verde sobre laderas de las montañas, creando un paisaje de gran belleza y personalidad. Le sigue en superficie Extremadura (12%).

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Montse Gonzalez