Spirits

Pacharán de Navarra y País Vasco

Pacharán de Navarra y País Vasco

OTRAS ESPIRITUOSAS PRODUCCIÓN El mercado de bebidas espirituosas en España se ha ido reduciendo desde hace ya diez años. En la actualidad se comercializan unos 200 millones de litros, por un valor aproximado de 7.000 millones de euros. El valor total generado por las industrias del sector supone en torno al 0,5% del PIB español. Únicamente el comercio exterior ofrece buenas noticias para el sector, ya que las ventas fuera de nuestras fronteras crecieron de manera significativa. Los consumos de todas las bebidas espirituosas disminuyeron durante el pasado año sus ventas en el mercado español, con la excepción de los de la ginebra y, con unas cifras mucho menos significativas, del tequila. El whisky es la bebida espirituosa más popular, ya que acapara el 26,3% de todo el mercado, aunque durante 2014 sus ventas cayeron en un 7,5%. En segundo lugar se sitúan los licores (pacharán, aguardientes, licores de frutas, cremas de licor y otros), con un porcentaje del 17,9% y una caída interanual del 8,5%. Por detrás de estos aparecen el ron, con una cuota del 16,6% (-8,6%), la ginebra, con el 16% del total (+5,9%), el brandy, con el 11,3% (-6,8%), el anís, con el 5,2% (-3,2%), el vodka, con el 5,2% (-6,8%) y el tequila, con el 0,6% (+2,1%). Todas las otras ofertas representan el restante 0,9% (-5,9%). Dentro del whisky, el más demandado es el blended, nacional y escocés, con una cuota del 23,6% de todos los consumos (-7,9%). A mucha distancia aparecen los whiskys reservas y maltas, con el 1,2% (-7,1%), los bourbon, con el 1,2% (-3,9%) y los otros tipos de whisky, con un porcentaje del 0,3% (+8,2%). Existen causas de tipo muy diverso que pueden explicar esta caída continuada de las ventas de bebidas espirituosas en nuestro país. Las subidas de impuestos que han establecido unos elevados precios a estas ofertas las consecuencias de la crisis (que han contribuido sobre todo a disminuir las ventas en el canal de restauración y hostelería), las campañas para promover un consumo razonable, los controles de tráfico, etc., contribuyen a hacer que el consumo de los españoles de este tipo de bebidas sea cada vez más reducido. ESTRUCTURA EMPRESARIAL El mercado mundial de bebidas espirituosas se encuentra dominado por enormes compañías multinacionales que tienen unas estrategias globales y presentan unas ofertas muy variadas. La Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) agrupa a 130 empresas productoras y distribuidoras de bebidas espirituosas y productos derivados, con lo que representa a prácticamente el 100% del sector en España. Todas las empress del sector generan unos 7.000 puestos de trabajo directos, lo que supone el 1,7% de toda la industria agroalimentaria. Se calcula que contribuye, a su vez, a generar otros 164.000 puestos de trabajo indirectos, debido a su enorme influencia en los sectores de hostelería y turismo. Hay que tener en cuenta que estas bebidas constituyen el 12,6% del gasto de los turistas en España. En la agricultura, un 2,3% del empleo total dedicado al cultivo de materias primas se encuentra orientada a la elaboración de bebidas espirituosas, lo que viene a suponer unos 13.000 empleos. El mercado español de bebidas espirituosas se encuentra dominado por tres grandes grupos que presentan unos porcentajes relativamente cercanos. Así, el primero en volumen controla el 17,1% de todas las ventas, aunque en valor su porcentaje se reduce hasta el 15,8%. El segundo operador en volumen, con el 14,7%, aparece como el primero en valor, con el 18,1%, mientras que el tercero presenta unas cuotas del 12,2% en volumen y del 15,7% en valor. El cuarto operador registra unos porcentajes del 6,9% y del 8,4% respectivamente, mientras que el quinto ronda el 5,9% y el 5,7% y el sexto se sitúa en el 4,3% y el 6,5%. Otros dos grupos alcanzan unos porcentajes del 2,1% y 1,8% en volumen y del 1,7% y 1,6% en valor. Las marcas de distribución no son muy importantes en este mercado y representan el 12% de todas las ventas en volumen y el 6,6% en valor. Atendiendo a sus facturaciones, el primer grupo sectorial registra unas ventas de más de 338 millones de euros anuales, mientras que el segundo llega a 240 millones de euros, el tercero ronda los 175 millones de euros, el cuarto se sitúa en 150 millones de euros y el quinto supera los 146 millones de euros. Las inversiones publicitarias de las empresas del sector se han reducido en casi un 25% durante el último ejercicio computado, quedando por debajo de los 18 millones de euros. COMERCIO EXTERIOR La gran mayoría de las bebidas espirituosas que se consumen en nuestro país se elaboran fuera de nuestras fronteras, por lo que el comercio exterior de estos productos es inevitablemente negativo para España. Ya se ha indicado que el mercado internacional se encuentra dominado por compañías de grandes dimensiones que tienen estrategias comerciales globales. En la Unión Europea, la industria de bebidas espirituosas aparece como el primer exportador mundial, con un valor que supera los 5.400 millones de euros anuales. Las bebidas espirituosas suponen una contribución positiva de 4.500 millones de euros a la balanza comercial europea. Durante el pasado ejercicio las exportaciones españolas de bebidas espirituosas crecieron un 18%, hasta rondar los 660 millones de euros. Los clientes más tradicionales de estas exportaciones son otros países de la Unión Europea, entre los que destacan Alemania, Holanda, Reino Unido y Portugal. A éstos se les han unido otros mercados emergentes para este comercio exterior como son los de Estados Unidos y, en los últimos tiempos, China y Japón. Para el brandy sus principales mercados son Filipinas, México, Alemania y Estados Unidos. Las importaciones, por su parte, superan los 920 millones de euros, pero muestran una cierta tendencia a la baja. Los proveedores habituales son otros países de la Unión Europea, entre los que destaca Reino Unido (en whisky y ginebra especialmente). También tiene mucha importancia las importaciones provenientes del área Caribe en el caso de ron.

VERMOUTH

Anualmente se destinan a la producción de vermouth en España unos 400.000 hectolitros de vino blanco en su casi totalidad, de los que un 30% procede del Penedés y un 70% de Castilla-La Mancha. En total, el vermouth representa alrededor del 2,5% de la totalidad de vino blanco de mesa de nuestro país. Algo menos de un 30% de la producción española de vermouth se concentra en la región de Reus (Tarragona).El mercado de vermouth en nuestro país oscila entre 25 y 30 millones de litros anuales. Su momento habitual de consumo es en la hora del aperitivo. Los establecimientos de restauración y hostelería constituyen los lugares privilegiados para esos consumos. Los mayores niveles de consumo se registran en las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona, seguidas por las comunidades del litoral mediterráneo, Cantabria y el País Vasco. En el mundo son Argentina, Rusia y Brasil los países donde los consumos de vermouth son más importantes. Las empresas productoras y comercializadoras de vermouth en España son alrededor de 30, pero las 11 que forman la Asociación Española de Elaboradores y Distribuidores de Vermouth acaparan un porcentaje conjunto de mercado del 80% del total. Anualmente se exportan unos 20 millones de litros de vermouth que se dirigen fundamentalmente hacia Italia y Francia.